Diócesis de San Diego

Oficina para la Liturgia y la Espiritualidad

 

Guías para Liturgias de la Palabra con Niños, Separadas de la Asamblea Durante la Misa Dominical

 

En la introducción del Lectionary for Masses with Children, se explica que la realidad total de la celebración dominical debe incluir tanto a los adultos como a los niños, ambos deben de participar juntamente.  Por lo tanto es importante que se le de una atención adecuado a la presencia de los niños.  Las celebraciones separadas pueden llevar a reducir el sentido de participación de los niños en la asamblea litúrgica.1[ISD1]

 

Sin embargo, la Iglesia reconoce que algunas veces por la incapacidad que existe en los niños, ya sea la de participar o comprender lo que se realiza o proclama, puede ser conveniente  celebrar la liturgia de la palabra con ellos en un lugar aparte de la celebración dominical principal.2

 

Estas guías se ofrecen para ayudar a las parroquias cuando se presenten estas ocasiones.  Son especialmente para los líderes parroquiales que ministran a los niños que se han matriculado en niveles de grados primario e intermedio, lo cual es la edad nivel deseado para el uso del Lectionary for Masses with Children.

 

Estas liturgias de la palabra separadas no toman el lugar de las clases de catequesis regulares.  Son el equivalente de la liturgia de la palabra de la asamblea principal.  Como oración ritual, la liturgia celebra la Palabra de Dios por medio de narración y canción, la hace visible por medio de gestos y símbolos y culmina en la celebración de la eucaristía.3

 

Para todos aquellos que son responsables de preparar liturgias de la palabra separadas con niños, es aconsejable que lean y reflexionen tanto el Directorio para Misas con Niños como también el Lectionary for Masses with Children.

 

Sumario

 

1. Despedida de la Asamblea

2. Bienvenida

3. Proclamación de la Palabra

4. Reflexión de la Palabra

5. Celebración de la Palabra

6. Credo

7. Oración de los fieles

8. Regreso a la Asamblea

 

1.  Despedida de la Asamblea

 

Los niños participan con toda la asamblea en los ritos introductorios de la misa.  Después de la oración de apertura toma lugar la despedida de los niños en la asamblea.  El sacerdote que preside puede llamar a los niños y a sus líderes a que se presenten frente a el y luego los invita a celebrar la palabra.  Luego presenta el Leccionario al que presidirá en la Liturgia de la palabra con los niños y los despide formalmente con las palabras siguientes u otra similares:

 

A. Recibe este libro de lecturas y proclama con fidelidad la palabra de Dios a los niños que se han sido confiados a tu cuidado.

 

B. Queridos niños, ahora ustedes escucharan la palabra de Dios, alabaran a Dios con canciones y reflexionaran en las cosas maravillo-sas que Dios ha hecho por nosotros.  Vamos a esperar que regresen para que juntos podamos celebrar la eucaristía.4

 

Los líderes y los niños proceden al lugar de la celebración llevando el Lecciona-rio.  Pueden también llevar la cruz con dos velas.

 

Es importante que el lugar donde se llevara a cabo la celebración, se escoja cuidadosamente.  Aun si es necesario escoger un espacio fuera del lugar usual para la celebración, tal como el salón de clase u otro espacio no litúrgico, el ambiente deberá ser adecuado para la celebración.5

 

2.  Bienvenida

 

Los líderes deben dar la bienvenida a los niños con palabras y gestos que les ayuden a sentirse relajados.  Para enfocar la atención  de los niños, durante ese tiempo es conveniente que participen en un canto de aclamación, que hagan la señal de la cruz o una oración corta.  La meta esencial de esta breve reunión, es capacitarlos para que escuchen la Palabra de Dios que va a ser proclamada.

 

Conscientes de nuestra creencia en la presencia de Cristo, los niños deberán recibir la proclamación de la palabra en una forma ritual, tal como:

* orando en silencio;

* con una procesión del Leccionario al lugar donde se hará la proclamación de la palabra;

* encendiendo velas y colocándolas a los lados del Leccionario.

 

Esto se deberá hacer en forma simple y apropiada de acuerdo a la edad y desarrollo de los niños.

 

3.  Proclamación de la Palabra

 

Hasta donde sea posible, deben de usarse las lecturas asignadas en el Lectionary for Masses with Children.  Ningún otro Leccionario en ingles para misas con Niños ha sido aprobado para ser usado en las diócesis de los Estados Unidos.

 

El Directorio para Misas con Niños indica, Si con dificultad pueden los niños entender las dos o tres lecturas prescritas para los domingos o las ferias, se pueden tomar solo dos lecturas y aun sola, pero nunca puede faltar la lectura del Evangelio.6

 

Las lecturas bíblicas deben de proclamarse en forma clara, expresiva y despacio.  Se pueden usar audiovisuales para darle mayor significado a lo que se escucha, pero ya que la misa no es una representación de los eventos de la historia de la salvación, debe tenerse mucho cuidado de no dar la impresión que la liturgia de la palabra es una obra teatral.

 

Eso no quiere decir que no pueda usarse elementos dramáticos, por ejemplo las lecturas pueden algunas veces dividirse en partes y distribuirse entre los niños para que haya una mayor participación, pero el uso de disfraces debe de dejarse para otras celebraciones que no sean la liturgia de la palabra.7

 

Los lectores deben ser seleccionados de acuerdo a su habilidad de leer bien.  No debe de esperarse que en estas celebraciones los niños actúen como verdaderos proclamadores de la Palabra de Dios.  Algunos niños pequeños tienen la capacidad de leer las escrituras muy bien, pero cuando ellos ven otros niños mayores, adolescentes y aun adultos ministrándolos a ellos con gentileza y reverencia, esto ayuda a los niños a crecer en mas reverencia por la Palabra de Dios, que si lo hicieran otros niños de la misma edad que a veces les da pena leer o no están bien preparados.8

 

El salmo responsorial y la aclamación antes del evangelio son partes integrales de la celebración de la liturgia de la palabra.  Los salmos responsoriales del Lectionary for Masses with Children se han adaptado en tal forma para animar a los participantes a que canten los textos.  Normalmente los salmos lo canta el cantor y los niños responden cantando el estribillo.  Se pueden usar arreglos para el salmo responsorial y aclamaciones antes del evangelio especialmente para liturgias con niños, o puede ser preferible usar los mismos arreglos musicales que se están usando en la asamblea.  La razón por la cual se escoge esta música especial, es para que los niños tengan la oportunidad de expresar su fe.

 

La aclamación antes del evangelio, el Aleluya (u otra aclamación apropiada durante la Cuaresma) debe ser siempre cantada.  Debe omitirse el Aleluya en caso de que no pueda cantarse.  Antes de la proclamación del Evangelio es apropiado que los niños hagan la señal de la cruz en sus frentes, labios y corazón.  Y mientras hacen esto deben de repetir estas palabras, Que la Palabra de Dios este en nuestras mentes, nuestros labios y nuestros corazones.

 

4.  Reflexionando en la Palabra de Dios

 

Una vez que la Palabra de Dios ha sido proclamada, un líder adulto guía los niños a hacer una aplicación a sus vidas acerca del mensaje que han escuchado.  Aunque pueden subrayarse los elementos mas importantes del pasaje, el líder no deberá hacer la reflexión volviendo a leer la Escritura usando sus propias palabras.

 

Al preparar la reflexión hay que tener en cuenta la edad, el grado de atención y el desarrollo de aprendizaje de los niños.  El uso de audiovisuales ayudara a mantener a los niños atentos.  Los niños se abrirán a una mejor comprensión y reflexión de la vida cristiana si se hacen preguntas, para sacarles respuestas y sugerencias para la aplicación de las Escrituras a su vida diaria.  Si el grupo es pequeño se puede usar un formato para el dialogo.

 

5.  Celebración de la Palabra

 

Las liturgias separadas ofrecen a los niños una buena oportunidad para que participen activamente en el proceso de crecimiento de la fe de sus padres.

 

La celebración de la palabra con los niños debe incluir acciones, movimien-tos y símbolos que llame la atención a sus habilidades sensoriales y que los familiarice con los símbolos que comúnmente se usan en  la liturgia cuando la Iglesia se reúne para celebrar.  Por lo tanto se sugieren las siguientes acciones, movimientos y símbolos:

 

* música y canciones que pongan de relieve los textos Bíblicos y los mensajes;

* incienso para llamar la atención a su sentido del olfato;

* velas para llamar la atención al sentido de la vista;

* gestos y posturas reverentes para llamar la atención a su sentido del tacto;

* procesiones, baile o un tiempo de silencio para ayudarles a interpretar el sentido de los pasajes Bíblicos.

 

6.  El Credo

 

En las liturgias de la palabra con los niños, es apropiado incluir la Profesión de Fe.  Se puede recitar el Credo de los Apóstoles en vez del Credo Niceno.  Dependiendo de la capacidad de entendimiento que tengan los niños, se puede hacer un arreglo musical en el cual el líder recite el credo deteniéndose al final de los tres principios mas importantes, para que los niños puedan responder, Creemos.

 

7.  La Oración de los Fieles

 

Las liturgias de la palabra con los niños también deben incluir la Oración de los Fieles, también llamada peticiones, para familiarizarlos con la costumbre y la obligación que tenemos los bautizados de orar por las necesidades de los demás.  Las peticiones deberán hacerse en el orden siguiente:

* por las necesidades de la Iglesia;

* por las autoridades y por la salvación del mundo;

* por aquellos que están oprimidos por cualquier causa;

* por la comunidad local.

 

Las peticiones deben prepararse por adelantado o deben ser encabezadas por un líder adulto, los niños pueden hacer sus propias peticiones.  La respuesta cantada a las peticiones puede ayudar a una mayor participación de los niños.

 

8.  De Regreso a la Asamblea

 

Al terminar la liturgia de la palabra con los niños, un líder adulto deberá chequear en que parte de la liturgia esta la asamblea.  Si los adultos están todavía celebrando la liturgia de la palabra, los niños deben mantenerse cantando o en otras actividades de oración.  Cuando la oración de los fieles haya sido totalmente finalizada por la asamblea, los niños deberán regresar en procesión caminando por la nave central hacia los lugares donde sus padres están sentados.

 

1 Lectionary for Masses with Children: Introduction, n. 54.

2 Directorio de Misas para Niños, n. 17.

3 LMCIn, n. 24.

4 LMCIn, n. 8.

5 LMCIn, n. 49.

6 DMN, n. 42.

7 LMCIn, n. 52.

8 LMCIn, n. 23.

 

Revisado, 3/99