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PÓLIZAS DIOCESANAS DE EVANGELIZACIÓN Y CATEQUESIS

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TABLA DE CONTENIDO con enlaces rápidos


POLIZA 100 (se encuentra también en el Manual Diocesano )

Programas que respetan lenguaje, cultura y discapacidad

Las parroquias deben proveer programas de educación religiosa y evangelizacion para niños y jóvenes en los cuales se respete el lenguaje y la diversidad cultural, asi como tambien las habilidades y discapacidades de cada feligrés.

Lineamientos para la implementación:

1.La parroquia debe establecer una mesa directiva, comisión o comité del ministerio educativo para asesorar al párroco, y que sea resoibsabke de ka nusuón educativa de la parroquia en su totalidad. Todo programa educativo de esta indolie—incluyendo escuelas parroquiales, donde aplique—deben incluirse en este ámbito. (cf. Directorio Nacional para la Catequesis (DNC) Sección 224).

2.Esta comisión o comité debe tener un representante en el concilio pastoral de la parroquia.


POLIZA 110 (se encuentra también en el Manual Diocesano )

Cobertura de seguro para niños y jóvenes

Todos los niños y jóvenes que participan en las actividades educativas de la parroquia deben estar cubiertos por el programa de seguro médico y accidentes actualmente vigente a través de Myers Stevens.

**Nota: Este seguro solamente cubre por accidentes ocurridos durante actividades educativos patrocinadas y supervisadas por la parroquia y que tengan una duración de hasta 72 horas. Se requiere una cuota adicional para cubrir un periodo de más de 72 horas.

Lineamientos para la implementación :

Prueba de responsabilidad legal o un certificado del seguro debe ser presentada si se requiere en algún lugar de retiro, campamento o centro de conferencia usado como centro de actividades para niños o jóvenes. Nota: Llame a Catholic Mutual (619-490-8285) para adquirir un certificado de seguro apropiado.


POLIZA 111 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Notificación de eventos fuera de las instalaciones

Al tomar un grupo de niños o jóvenes fuera de las instalaciones parroquiales o más allá o fuera del territorio de la parroquia, el agente de seguros diocesano deberá ser notificado por la persona responsable de la salida del grupo.

Nota: Nuestro agente diocesano es:

Robert Lang, Catholic Mutual Group,

P. O. Box 85728

San Diego, CA 92186-5728

(858) 490-8285.

Al transportar niños o jóvenes fuera de la parroquia se requiere que cada niño presente un formulario de consentimiento que libere de responsabilidad a la parroquia durante la actividad. Este formulario debe ser completado por los padres o tutores. Niños o jóvenes sin este documento no deberán ser admitidos para participar en la actividad.


POLIZA 112 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Requisitos para transportar menores de edad

Todos los conductores que transporten menores para las actividades ministeriales educacionales de la parroquia deberán tener 21 años o más, licencia de manejar sin restricciones, y que no tenga discapacidades físicas que pudieran de alguna manera impedir la habilidad para manejar el vehículo con seguridad.

El vehículo de la persona que transporte niños menores hacia cualquier evento, debe estar asegurado por lo menos $100,000 por persona y $300,000 por incidencia. El vehículo debe tener registro válido y vigente y placas al corriente.
Cuando se use camioneta que transporta más de diez personas, el conductor deberá tener licencia para manejar de clase B.

Una hoja con los datos del conductor y la firma del individuo de cada vehículo debe ser remitida al personal de la parroquia responsable por la actividad.


POLIZA 113 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Notificación de accidentes

Cuando un niño o joven se accidenta, fuera o dentro de los límites de la parroquia, debe llenarse un formulario inmediatamente reportando el accidente y triplicando la forma. Una copia deberá quedar en los archivos de la parroquia, otra debe entregarse a los padres o tutores del niño o joven lastimado, y una copia deberá ser enviada al agente del seguro diocesano.


POLIZA 120 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Reporte de abuso infantil (revisada 7 / 04)

Todo el personal diocesano y parroquial, identificado al "cuidado de niños" por la ley del lineamiento 21 (Cf. PC 11166) compensado o voluntario, debe conocer la ley de California acerca del abuso en contra de niños, ley reportada PC 11166, y deberá firmar un certificado de conocimiento verificando que él o ella conocen las provisiones de ley y cumplirán con éstas.

Los formularios de Certificación deberán ser entregados por el supervisor inmediato (Pastor, Director de Ministerios Catequísticos (DMC), Coordinador, etc.) a empleados y voluntarios. El personal actual identificado al "cuidado de niños" deberá firmar este formulario inmediatamente. El personal nuevo deberá completar el formulario al iniciar sus servicios, se le entregará una copia a la persona que lo firmó.

Los formularios firmados deben mantenerse archivados por el supervisor inmediato durante el tiempo que el empleado preste sus servicios, y cinco años después.


POLIZA 121 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Manera de reportar un abuso

Los reportes de abuso infantil deben conducirse de la siguiente manera:

1. Todo voluntario de un ministerio educativo que sospeche que el bienestar mental o físico de un niño puede ser afectado adversamente por un abuso o negligencia debe reportarlo al DMC, quien a su vez debe llamar a los Servicios de Protección del Niño.

2. Un DMC o Coordinador de Ministerio de Jóvenes que sospeche que el bienestar de un niño o joven puede ser afectado adversamente por un abuso o negligencia debe llamar directamente a los Servicios de Protección del Niño.
Nota: Las formas para reportar el abuso de un niño se encuentran en la oficina de Servicios de Protección del Niño. En el condado de San Diego, (858)560-2191 En el condado de Imperial 1-800-344-6000

3. El Pastor deberá ser informado enseguida que se ha llenado un reporte o antes si es posible.


POLIZA 200 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Necesidad de formación catequética sistemática

Las parroquias deben proveer formación catequística de adultos, jóvenes y niños (Ver el código de derecho canónico, Cánones 773,776,777) con una catequesis formal sistemática de suficiente duración e intensidad para asegurar una fe efectiva y una formación sacramental apropiada para cada nivel. Los programas de catequesis parroquial deberán incluir la formación de personas de grupos particulares o culturales y personas con discapacidades.


POLIZA 201 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Inicio escolarización en la religión

Dado que el párroco tiene la obligación de enterarse de la intención de los padres para enseñar a sus niños en casa, los padres de familia deben notificárselo al inicio del proceso. Los padres de familia están obligados a seguir los lineamientos asignados por el párroco e inscribir al niño con él/la Director/a o Coordinador/a de Catequesis.

Lineamientos para la implementación

1. La educación religiosa de niños y jóvenes es responsabilidad de los padres de familia, párrocos y la comunidad parroquial local. Los códigos Canónicos (883, 774 § 1 y 2) apoyan esta dirección. Por lo tanto es la obligación del liderazgo parroquial proveer programas de educación religiosa para niños y jóvenes. En situaciones donde las familias escogen educarlos en el hogar, deben entender que este esfuerzo no se debe hacer independiente de la parroquia.

2. La responsabilidad principal de los padres de familia por la educación y formación de sus niños en la fe no debe interpretarse de una manera aislada, puesto que la familia es una parte integral de la comunidad eclesial. Toda la educación religiosa debe llevarse de una manera que construya la unidad en la Iglesia. No se puede tolerar una educación en el hogar que no promueva el principio de que el ser Cristiano no es un asunto privado de selección individual sino mas bien una vocación personal en el contexto de vivir la experiencia de la Iglesia en el contexto de la comunidad parroquial.

3. Los padres de familia que educan en el hogar son responsables por la participación de sus niños en la preparación sacramental inmediata requerida o aprobada por la parroquia, a través de entrevistas , prácticas para la celebración de los sacramentos, ritos de iniciación o retiros.
4. Los padres de familia que educan en el hogar deben participar en las reuniones de padres organizadas por la parroquia y en programas de preparación para los sacramentos.

5. Los padres de familia tienen la responsabilidad de participar en programas de formación catequética para que ellos puedan preparar a sus niños para lo sacramentos en colaboración con la comunidad parroquial. Esto lo apoya el derecho canónico (780).

6. En cuestión de los sacramentos de Reconciliación, Eucaristía y Confirmación, los padres de familia deben asegurar que sus hijos están correctamente preparados y conectados a la parroquia local.

7. El párroco y el Director de Catequesis requerirá a los padres que educan en el hogar, un reporte del progreso del niño periódicamente. La parroquia debe preparar un reporte para asistir en este propósito. Los niños o jóvenes deben ser entrevistados por el Párroco, Director o representante designado para determinar su comprensión y actitud hacia la recepción de los sacramentos.

8. Puesto que la transmisión de la fe es la responsabilidad de toda la comunidad parroquial; los párrocos, padres de familia y Directores tienen que colaborar para asegurar que los niños están debidamente catequizados y preparados para la recepción de los sacramentos. Como feligreses, se espera que las familias participen en la liturgia dominical.

9. Los derechos de los niños y jóvenes a una formación catequética, pueden ser mejor servidos cuando los párrocos, padres de familia y catequistas ofrecen una formación apropiada a su nivel, desarrollo y disposición.

10. El Director de la parroquia debe servir como recurso para los padres de familia. Deben usarse textos recomendados y materiales apropiados en todas las sesiones catequéticas. El Catecismo de la Iglesia Católica y el Directorio General para la Catequesis son excelentes recursos para padres de familia y catequistas.


POLIZA 210 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Derecho de los niños para recibir la Penitencia / Eucaristía

Los niños que han alcanzado la edad de la razón tienen derecho a recibir la Primera Penitencia / Reconciliación y Primera Comunión como se indica en Canon 913.1: "Para la administración de la santísima Eucaristía a los niños, se requiere que tengan suficiente conocimiento y una preparación cuidadosa para comprender el misterio de Cristo, según su capacidad, y puede recibir el Cuerpo del Señor con fe y devoción. "

Lineamientos para la implementación:

Las personas responsables por la preparación sacramental de la parroquia deberían procurar que los padres de familia participen en la preparación de los niños.


POLIZA 211 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Norma para la recepción del Sacramento de la Penitencia

La catequesis para el Sacramento de la Reconciliación debe preceder al Sacramento de la Eucaristía y debe distinguirse con una clara y lenta separación. Esto se hace para que la identidad específica de cada sacramento sea aparente, y para que antes de recibir la Primera Comunión el niño se familiarice con el rito revisado de Reconciliación y lo celebre sin prisa. El Sacramento de Reconciliación normalmente debería ser celebrado antes de recibir la Primera Comunión.

El Canon 914 claramente expresa que la Primera Confesión/Reconciliación, en manera normativa, precede a la Primera Comunión:

"Es la responsabilidad, en primer lugar, de los padres y de aquellos quienes toman el lugar de los padres tanto como del párroco asegurar que los niños que tienen la edad de uso de razón sean correctamente preparados y alimentados con el divino alimento tan pronto como sea posible, precedido por la sacramental confesión. El pastor también debe vigilar que no se acerquen a la Santa Eucaristía niños que no tienen la edad y uso de razón o que él juzgue que no están debidamente dispuestos."


POLIZA 212 (se encuentra también en el Manual Diocesano )

Catequesis para el Sacramento de la Reconciliación

La Catequesis para la Reconciliación tiene que respetar la disposición natural, habilidad, edad, y circunstancias individuales de los niños. (Ver DNC, 126) Debe requerir:

1. Se haga clara la relación del sacramento en la vida del niño.

2. Ayude al niño a reconocer lo bueno y lo malo en los valores morales,
se arrepienta por haber hecho mal y volver por el perdón hacia Cristo y la Iglesia.

3. Aliente al niño a que entienda que en este sacramento, la fe se expresa a través de
recibir y otorgar el perdón.

4. Estimule al niño para que se acerque al sacramento libre y constantemente

Lineamientos para la implementación:

Los derechos de los niños de recibir los sacramentos de Penitencia y Eucaristía pueden servir mejor cuando los párrocos, padres y catequistas ofrecen la formación para estos sacramentos apropiados al nivel y desarrollo del niño. La preparación y celebración de estos sacramentos deberían ser apropiados al nivel, desarrollo y disposición de la joven persona.
· Los padres de familia tienen la responsabilidad de participar en su propia formación catequética para que puedan ayudar a preparar al niño para estos sacramentos en colaboración con la comunidad parroquial.
· Es la responsabilidad de la comunidad parroquial proveer formación catequética y apoyo para los padres de familia en la preparación de sus niños para este sacramento.
· La preparación para la Reconciliación y Eucaristía es un proceso continuo que comienza aún antes de la celebración de los sacramentos. La preparación para el sacramento de Penitencia es separado y precede a la preparación de la Eucaristía.
· Los padres de familia, en consulta con el personal catequético, disciernen la buena disposición de su niño para los sacramentos. Aunque la norma es que la celebración de la primera Penitencia sea antes que la primera Eucaristía, se reconoce que puede haber excepciones individuales.
· Se recomienda que una celebración común (Rito 2), que incluya a la familia, sea usado para la primera Penitencia. Una celebración familiar en una liturgia dominical se recomienda para la primera Eucaristía.
· Se requiere que los niños que reciben la instrucción en el hogar participen en la preparación inmediata para los sacramentos en los cuales participan todos los niños de la iglesia, por ejemplo, entrevistas para la buena disposición sacramental, ensayos para las celebraciones sacramentales, retiros, etc.
· Como los niños van a celebrar estos sacramentos por primera vez, es imperativo que tengan una experiencia positiva. Los sacerdotes, especialmente en el sacramento de la Penitencia, necesitan ser simpáticos y compasivos tomando en cuenta la sencillez del niño y/o a la persona con necesidades especiales.
· Una catequesis plena para los sacramentos de Penitencia y Eucaristía se debe proveer cada año. Como parte de la formación catequética continua, deben tener anualmente celebraciones de Liturgias para niños y celebraciones de la Penitencia comunitarias. Estas celebraciones comunitarias son una oportunidad apropiada para aquellos que han aplazado el sacramento de la Penitencia.
· Porque la conversión continua y toda la vida es parte de lo que quiere decir crecer en la fe, la catequesis para el Sacramento de Penitencia es también progresivo. Los niños tienen derecho a una catequesis completa cada año. Los adultos también tienen derecho a una catequesis continua con respecto a este sacramento. La cuaresma es un tiempo apropiado para este propósito.


POLIZA 213 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

La recepción de la Penitencia por las Personas con Discapacidades del Desarrollo

No hay edad o grado definido para la recepción del Sacramento de Confesión/Reconciliación para personas que tienen discapacidades.


POLIZA 214 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

La recepción de la Eucaristía por las Personas con Discapacidades del Desarrollo

No hay edad o grado definido para la recepción de la Eucaristía para personas que están discapacitadas. Toda persona discapacitada debe ser admitida para la Eucaristía si después de una suficiente preparación él o ella:

1. Comprenden algo de la persona de Jesús, su vida, muerte y resurrección.

2. Pueden distinguir entre la Eucaristía y pan ordinario.

3. Expresan deseo por recibir la Eucaristía.

Estas personas quizá necesiten ayuda de otros para demostrar lo anterior. Si después de catequizarlos hay duda acerca de si se ha conseguido el propósito, la persona discapacitada puede ser admitida para la Eucaristía con el consentimiento del Párroco, de sus padres y el catequista.

Lineamientos para la implementación:

1. Al considerar la preparación, debe equilibrarse la reverencia por los sacramentos tomando en cuenta la necesidad de cada persona y el derecho de recibir el beneficio de los sacramentos.

2. En caso de que las condiciones de recibir sean puestas en duda, la presunción de estar listo debería ser a favor del recipiente de los sacramentos en cuestión, con el consentimiento del Párroco, sus padres y el catequista.

3. Se deben proveer las adaptaciones necesarias para personas discapacitadas, apoyo de otros acerca de la preparación para los Sacramentos de Reconciliación y Eucaristía para que ellos puedan participar activa y simbólicamente en la celebración de los sacramentos.


POLIZA 220 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Empleo de ministros profesionales

Cada parroquia debe conseguir ministros suficientemente capacitados (compensados y/o voluntarios) para asegurar que las necesidades catequisticas de la parroquia sean suminstradas.

Lienamientos para la implementación:

1. Parroquias con menos de 300 familias deberían contratar o nombrar un coordinador competente, responsable, bajo la supervisión del Párroco para organizar e implementar los programas catequísticos de la parroquia.

2. Parroquias con más de 300 familias deberían contratar un director competente para Ministerios Catequísticos, y en parroquias de 500 o más familias esta persona debería ser de tiempo completo.

3. El Director de Ministerios Catequísticos de la parroquia debería ser ordinariamente el empleado responsable por la coordinación y administración del programa de educación religiosa bajo la supervisión del Párroco. Ésta persona puede ser asistida por otros empleados responsables en una o más áreas específicas de la catequesis.


POLIZA 230 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Certificación para catequistas

Todos los catequistas y maestros de religión activos tienen que estar certificados o en el proceso de certificación por medio del programa de Certificación Catequística de California brindado por la Diócesis. Todos los certificados se otorgan por tres años y son renovables.

1. Todos los catequistas parroquiales y catequistas de escuelas parroquiales, incluyendo a aquellos responsables por los adolescentes, Iniciación Cristiana para adultos y niños de edad catequética deben obtener la certificación de California haciendo lo siguiente:

a. Tomar el curso básico brindado por la Diócesis, o

b. Tomar cursos para certificación (con un total de 45 horas) a través del
Instituto Diocesano para el ministerio formación y educación de adultos.

c. Cursos tomados individualmente que hayan sido evaluados por un estudio
catequético y que aún sean necesarios para la certificación.

2. Maestros parroquiales deberán tener dos años de experiencia desde el comienzo de su servicio como maestros de religión para completar la certificación de catequista.

3. Catequistas para preescolar, educación religiosa especial y programas para bautismo de infantes deberán ser certificados y además completar los cursos diocesanos de especialización.


POLIZA 231 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Renovación de la Certificación del Catequista

Todos los catequistas y maestros de religión renovarán su certificación cada tres años.  Tienen que obtener el número requerido de horas o unidades antes de la fecha de vencimiento de su certificación.

1.  Para renovación de certificados para maestros de escuelas parroquiales deben
hacer lo siguiente:

a  Tomar un curso aprobado de 45 horas (3 unidades) en Sagrada Escritura o Teología, o
b.  Un curso aprobado de 30 horas (2 unidades) en Sagrada Escritura o Teología
y 15 horas (1 Unidad) de cursos brindados por la Diócesis, seminarios o cursos explícitamente designados para la certificación y renovación de créditos, o
c.  Dos cursos de 15 horas (una unidad cada uno) de teología o sobre las Sagradas Escrituras 15 horas (una unidad) de cursos o talleres aprobados o patrocinados por la Diócesis o institutos catequéticos, talleres, seminarios o cursos diseñados explícitamente para  renovación de certificación.

2.  La renovación y certificación para catequistas se obtiene completando 30 horas de  cursos designados y aprobados por la diócesis.

Nota: Servicios que se ofrecen en la parroquia, aunque son valiosos para enriquecer a los catequistas, ordinariamente no califican para este propósito. Para renovar créditos a un nivel local se debe enviar una descripción de los cursos a la Oficina para el Ministerio de Evangelización y Catequesis de la Diócesis para que puedan ser aprobados para renovar la certificación.


POLIZA 232 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Certificación y renovación de la Certificación del Formador de Catequistas

Los candidatos para formadores de catequistas deben obtener la certificación para Formador de Catequistas completando el curso diocesano de Formador de Catequistas. Ésta certificación se obtiene por tres años y se renueva a base de una formación continua, por ejemplo:

  • participación en grupo de experiencias de formación espiritual y comunitaria.
  • completando 45 horas de trabajo en un curso y/o taller, de acuerdo con las necesidades individuales y que estos sean aprobados por la Oficina para el Ministerio de Evangelización y Catequesis.
  • evaluación de la Oficina para el Ministerio de Evangelización y Catequesis de su desempeño y enseñanza del Curso Básico para formación de catequistas.

POLIZA 240 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Archivos permanentes de alumnos y personal

Deben mantenerse archivos permanentes de empleados y asistencias a programas catequísticos parroquiales.  Estos son la propiedad de la parroquia.

Lineamientos para la implementación :

1.   Certificación de catequistas y créditos de renovación
2. Datos permanentes del estudiante que incluyan la historia sacramental y los programas en los que haya participado.
3.  Utilidades presupuestarias tales como; recibos, fondos para gastos, proyecciones de gastos, etc.
4.  Los formularios de abuso contra los niños deben mantenerse en el archivo por cinco años.
5.  Documentos legales como recetas médicas dando de alta al paciente, formularios de consentimiento de los padres, reportes de abuso en contra de un niño etc. deben mantenerse por dos años.
6.   Reportes de accidente deben mantenerse por dos años.


POLIZA 310 ( se encuentra también en el Manual Diocesano)

Preparación para la Confirmación

Nota:  Para información adicional y materiales de apoyo, llame a la Oficina de Pastoral Juvenil y Adultos Jóvenes

1.  La preparación para recibir el Sacramento de la Confirmación debería ser vista como el componente de una continua catequesis y desarrollo de la fe de los Candidatos.

La preparación para la Confirmación debe enfocarse en guiar al cristiano hacia una unión más íntima con Cristo y a una familiaridad más viva con el Espíritu Santo, para poder llegar a ser más capaz de asumir las responsabilidades apostólicas de la vida Cristiana. En conclusión, la catequesis para la Confirmación debe esforzarse por despertar el sentido de pertenencia a la Iglesia de Jesucristo, y a la Iglesia Universal tanto como a la comunidad parroquial. (Catecismo de la Iglesia Católica, 1309)

2.  Aunque no hay programa diocesano para la preparación de la Confirmación, sí hay requisitos específicos que los candidatos deben cumplir para calificar y recibir el sacramento.

3.  Todos los que han cumplido con los requisitos de la Candidatura para Confirmación califican para recibir el Sacramento de la Confirmación sin importar si han completado algún programa particular o no.

Nota:

  • En un ministerio de jóvenes hay más que solo la preparación para el Sacramento de la Confirmación y su celebración, éste es solo un componente o parte del proceso total de catequesis y desarrollo de fe para los adolescentes.
  • Las parroquias deben desarrollar lineamientos para la preparación del sacramento de la Confirmación en los cuales se implementen las pólizas diocesanas.

POLIZA 311 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Requisitos para el candidato a la Confirmación

  • BAUTISMO Y EL ESTADO DE GRACIA: La persona debe estar debidamente bautizada para recibir el Sacramento de la Confirmación (Canon 889.1.) En añadidura, si las personas bautizadas tienen la edad de la razón, se requiere que estén en estado de gracia, propiamente instruidos y preparados para renovar sus promesas bautismales (Rito de Confirmación, 12.)
  • EDAD MÍNIMA: Quince años (15) es la edad mínima para la Confirmación en la Diócesis de San Diego, excepto en los casos de niños de edad catequética que no están bautizados (catecúmenos) quienes recibirán la Confirmación cuando sean bautizados, y en el caso de niños Cristianos de edad catequética que no son Católicos (candidatos) recibirán la Confirmación cuando sean recibidos en plena comunión con la Iglesia Católica.
  • FORMACIÓN EN LA FE DE LA IGLESIA: Se  requiere que los candidatos para la Confirmación den evidencia de un entendimiento de la fe Católica apropiada de su edad.  Esto quiere decir que han sido integrados todos sus años de catequesis y adquirieron una apreciación de las enseñanzas de la Iglesia.  Como mínimo se espera que los candidatos sean competentes en las siguientes cuatro áreas de catequesis Cristiana encontradas en el Catecismo de la Iglesia Católica.
    • El Credo, en el cual el misterio de Cristo es el objeto de la fe.
    • La Sagrada Liturgia, en la cual el misterio pascual es celebrado y comunicado en acciones litúrgicas.
    • Como vivir la vida Cristiana, en la cual el misterio Cristiano es la base para la debida formación de conciencia y para vivir de acuerdo a la enseñanza moral y social de la Iglesia; y
    • La oración Cristiana, en la cual el misterio Cristiano es la base para la oración, la expresión privilegiada, tal es el Padre Nuestro.
  • EXPERIENCIA DE VIDA CRISTIANA es demostrada antes de la Confirmación de la siguiente manera:
  • Fiel participación en los sacramentos de Reconciliación y Eucaristía.
  • Un compromiso de continuo crecimiento y formación espiritual por medio de la oración y buenas obras.
  • Participación en la comunidad parroquial.

5.    BUENA DISPOSICIÓN demostrada por:

  • declarar el deseo personal de recibir el Sacramento de la Confirmación.
  • estar dispuesto a dar testimonio de Cristo más firmemente en palabra y acción.
  • aceptar la responsabilidad de ser un adulto miembro activo de la Iglesia, de continuar madurando en la fe y de poner su fe en práctica.

Nota: Las parroquias tienen la responsabilidad de proveer oportunidades que ayuden a los jóvenes a cumplir con los requisitos para la confirmación.

 


POLIZA 312 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Disposicion de los Candidatos

Cada parroquia es responsable de desarrollar un proceso en el cual, de acuerdo a la necesidad del candidato, se establezca si está listo para recibir el sacramento de la Confirmación.

Nota:
1.  Párrocos, padres, padrinos, coordinadores de ministerios de jóvenes y
otros involucrados en el ministerio deberían tomar parte en este proceso.

  1. Párrocos, padres, padrinos, coordinadores de ministerios de jóvenes y
    otros involucrados en el ministerio deberían tomar parte en este proceso.
  2. Que el candidato está listo se define en términos de requisitos que no incluyen participación en un programa pero que son tomados del Rito de la Confirmación y el Derecho Canónico.
  3. El Sacramento de la Confirmación no debe ser visto como una recompensa o algo que uno puede o debe ganar.
  4. Hay muchas maneras de determinar si de acuerdo a las necesidades del candidato, un individuo está preparado para recibir el Sacramento de la Confirmación.  Podría ser por medio de entrevistas y evaluaciones por parte de los involucrados en el ministerio con los candidatos: párrocos, padres, padrinos, o ministros de jóvenes.
  5. Finalmente, el peso de la responsabilidad de cumplir con los requisitos para recibir la Confirmación recae en los candidatos, por eso ellos deben estar involucrados en discernir si están debidamente preparados.
  6. Se deben hacer adaptaciones apropiadas en los requisitos para los candidatos discapacitados que tienen la edad del uso de razón. El juzgar si están preparados debe basarse en si ellos demuestran aceptación de la fe y un deseo ferviente de participar más en la vida y misión de la Iglesia.

POLIZA 313

(se encuentra también en el Manual Diocesano)

Preparación inmediata para la Confirmación

Después de determinar si están listos, se espera que los candidatos participen en una inmediata y corta preparación para el Sacramento de Confirmación que deberá incluir:

1.   Catequesis sobre el Espíritu Santo basado en el Catecismo de la Iglesia  
Católica, números 683-747.
2.   Catequesis sobre los Sacramentos de Iniciación Cristiana basados en el 
Catecismo de la Iglesia Católica: Bautismo (Números 1213-1284) Confirmación (Números 1285-1321) Eucaristía (Números. 1322-1419.)
3.   Un día o noche de retiro;
4.   Celebración comunitaria del Sacramento de Reconciliación;

  1. Revisión del Rito de Confirmación.
  2. Práctica para la celebración de la Confirmación

NotaLos componentes y el tiempo destinado para la preparación inmediata del sacramento de la Confirmación son determinados por cada parroquia. La preparación inmediata debe adaptarse a las necesidades de personas con discapacidades.


POLIZA 314 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Padrinos para la Confirmación

1.  Se debe hacer lo posible para que haya solo un padrino por cada confirmado (Rito de Confirmación, 5). No es recomendable que dos o más candidatos compartan un mismo patrocinador.

2.  Para ser padrino/madrina, la persona debe satisfacer los siguientes requisitos:

a)  Tener por lo menos 16 años de edad y suficiente madurez para esta responsabilidad.
b)  Ser un católico que ha sido confirmado, ha recibido la Eucaristía y conduce su vida en armonía con la fe y el papel que está a punto de desempeñar.
c)  Que no sea padre o madre del candidato.
d)  Que no tenga prohibiciones de ley para ejercer el papel de padrino/madrina (Ver Canon 893 con referencia al Canon 874; Rito de Confirmación, 6).

Nota:

Cada candidato debe tener solo un padrino/madrina y no tiene que ser del mismo género sexual del candidato.

  • Sería ideal que uno de los padrinos de bautismo fuera el padrino/madrina en la confirmación. Esto expresa más claramente la relación entre el Bautismo y la Confirmación. También hace la función y responsabilidad del padrino/madrina más efectiva.  Sin embargo, el escoger un padrino/madrina especial para la Confirmación no está excluido.
  • Los padrinos deben escogerse de manera que ellos puedan estar presentes en la fecha de la Celebración de la Confirmación y estén disponibles después para ayudar al nuevo confirmado a cumplir con sus promesas bautismales.
  • Si son de la misma parroquia y localidad, se recomienda que los padrinos junto con los padres del candidato se unan en su camino de fe durante el periodo de preparación inmediata. 

POLIZA 315 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Nombre para la Confirmación

El nuevo rito no dice nada acerca de escoger un nombre nuevo para la Confirmación.  Por eso, los candidatos pueden mantener su nombre bautismal en vez de tomar uno nuevo.  Esto sería lo ideal puesto que este hecho manifiesta el entendimiento de que la Confirmación “completa la gracia del Bautismo.”  No obstante, se puede tomar un nuevo nombre si se desea.  En este caso sería el nombre de un santo en quien el candidato desea imitar su estilo de vida o virtudes. 


POLIZA 316 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Atuendo para el sacramento de la Confirmación

El atuendo de los candidatos no debe dar la impresión de una graduación.  Vestimenta regular es satisfactoria.  Sin embargo, para enfatizar la relación entre la Confirmación y el Bautismo, una envestidura blanca puede ser usada en la Confirmación, tal como se usa para revestir a los nuevos bautizados. La práctica en algunos lugares de usar estolas en la Confirmación parece haber despertado el deseo de proveer un símbolo para la Confirmación.  Sin embargo, la distinción entre el sacerdocio universal de todos los bautizados y el sacerdocio ministerial de un ordenado se obscurece cuando la vestidura de los ministros ordenados se usa en esta manera.  Por esta razón, no se deberían usar estolas para los nuevos confirmados.


POLIZA 317 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Registro de la transferencia de la Confirmación

Los nombres del confirmado deben ser anotados en el registro de Confirmaciones de la parroquia.  Mencionando al ministro, los padres, y los patrocinadores, también el lugar y fecha donde se concedió la Confirmación. También se debe anotar en el registro bautismal que la Confirmación ha sido otorgada o informar a la iglesia en donde se bautizó.


POLIZA 400 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Promoción de la Evangelización

Las parroquias deben promover una evangelización culturalmente sensible a la gente de toda raza y nación, de toda lengua y cultura, ricos y pobres por igual (ver el Plan General: Unidad en Comunión y Misión, páginas 1-2). Evangelización significa “llevar la Buena Nueva de Jesús a toda situación humana, buscando convertir a la sociedad y a cada individuo por el divino poder del mismo Evangelio. Su esencia es la proclamación de la salvación en Jesucristo y la respuesta de la persona en la fe, ambos siendo la obra del Espíritu de Dios.” (Vayan y Hagan Discípulos, Edición de estudio, página 10.)

Lineamientos para la Implementación

        1. Una parroquia evangelizadora reconoce al individuo igual que a los grupos y organizaciones y promueve su integración en la vida y misión de la Iglesia.
        2. Las parroquias deben promover programas de orientación familiar y evangelización, para que las familias caminen de la mano en la fe de generación en generación.
        3. Una parroquia evangelizadora tiene una estructura y atmósfera que atrae miembros nuevos a ser involucrados, nutridos y fortalecidos, haciendo de ellos nuevos evangelizadores.

POLIZA 401 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Objetivos de la Evangelización

La evangelización se entiende como un compromiso de toda la vida por parte de todos los que proclaman que Jesucristo es Señor y Salvador.  Las metas de una evangelización deben incluir:

a)  El transmitir a todos los Católicos tal entusiasmo por su fe que, viviendo su fe en Jesus, la compartan libremente con otros (Vayan y Hagan Discípulos, página 17.)

b)  Invitar a todos.... sea cual fuere su ámbito cultural a escuchar el mensaje de salvación en Jesucristo, para que así se unan a nosotros en la plenitud de la fe Católica (Vayan y Hagan Discípulos, página 18).

c)  Promover valores del Evangelio en nuestra sociedad, promoviendo la dignidad del ser 
humano, la importancia de la familia, y el bien común de nuestra sociedad, para que podamos continuar siendo transformados por el poder salvífico de Jesucristo (Vayan y Hagan Discípulos página 18).

dProveer programas que sean inclusivos de la personas con necesidades especiales y que respetan el lenguaje, diversidad cultural, devociones populares, y la espiritualidad de sus miembros. 


POLIZA 402 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Pequeñas comunidades eclesiales

Siempre y cuando sea para el bien de la Iglesia, las parroquias deben desarrollar pequeñas comunidades eclesiales de base para facultar al pueblo y proveer oportunidades de conectar la fe con la vida de una manera regular, para construir la comunidad parroquial y para fortalecer la vida y misión de la Iglesia. Para ser auténticas, las pequeñas comunidades de base deben mantenerse en unión con la iglesia local y universal y no volverse aisladas para su propio beneficio (Ver el Directorio General para la Catequesis, #263).

              Lineamientos para la implementación:

    1. Las pequeñas comunidades de base se reúnen regularmente para la oración y apoyo mutuo, para reflexionar sobre las Escrituras Dominicales a la luz de sus propias experiencias de vida, y para una catequesis continua dirigida hacia el servicio y ayuda a los demás.
    2. Las pequeñas comunidades de base constan de aproximadamente 8 a 12 adultos que integran la diversidad de la comunidad parroquial.  Ellos construyen familias de fe que abrazan un sentido de pertenencia, alimentando, y promoviendo una conversión continua en un ambiente seguro.
    3. Los facilitadores de las pequeñas comunidades de base deben ser escogidos por sus cualidades pastorales y deben participar en una formación inicial y continua. Los facilitadores se reúnen regularmente como grupo con el Párroco y/o con el personal pastoral para asegurar la unidad con la visión y misión de la parroquia.

POLIZA 410 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Proceso para la Iniciación de Adultos

De acuerdo con el decreto de la Congregación para el Culto Divino de 1972, todas las parroquias deben tener un proceso para el orden de Iniciación Cristiana para Adultos y Niños de edad Catequética basado en los Ritos de Iniciación Cristiana para Adultos (RICA) Este proceso es una norma para la Iniciación Cristiana de todos; incluyendo los grupos culturales y personas con discapacidades. 


POLIZA 411 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Iniciación cristiana de los niños

El Orden de Iniciación Cristiana se debe usar para todas las personas que no han sido bautizadas (Catecúmenos) y cristianos bautizados pero no católicos (Candidatos) que desean ser aceptados en plena comunión con la Iglesia Católica y que tienen la edad de la razón.

Niños en edad catequética, Catecúmenos y Candidatos, deben seguir el proceso completo de iniciación de adultos con las adaptaciones necesarias a su edad y nivel de comprensión (Ver RICA, Parte II, Capítulo 1.)   

La Orden de Iniciación Cristiana puede ser usada para Católicos adultos no catequizados y niños preparándose para la Confirmación y la Eucaristía, precedidos por la primera Confesión/Reconciliación. De cualquier manera estos deben ser catequizados para los Sacramentos de Reconciliación, Eucaristía y Confirmación (Para Adultos, ver RICA, Parte II, Capitulo 4)

Las modificaciones del Orden de Iniciación Cristiana se usan para personas en circunstancias particulares:

1.    catecúmenos en circunstancias excepcionales (Ver RICA, Parte II, Capitulo 2) y
2.   personas que han llegado a la edad del uso de razón, sean catecúmenos o no, quienes estén en peligro de muerte pero no a punto de morir (Ver RICA, Parte II, Capítulo 3.)

Nota: Se tiene que hacer una distinción entre los no bautizados que serán Catecúmenos y los cristianos bautizados pero no católicos que serán Candidatos para la recepción en plena comunión de la Iglesia Católica.


POLIZA 412 (se encuentra también en el Manual Diocesano

Duración del período de catecumenado

El proceso de Iniciación Cristiana, incluyendo los periodos de Pre-Catecumenado, Catecumenado, Purificación e Iluminación, y Mistagogia, deben ser situados en la vida de la comunidad de la parroquia.  El periodo del Catecumenado debe extenderse por lo menos un año de formación e instrucción y debe incluir una profunda catequesis completa acerca de las verdades de la doctrina Católica, vida moral y un profundo sentido del misterio de salvación (Ver RICA, 75, Estatutos Nacionales para el Catecumenado, 6 y 7.)

Lineamientos para la implementación:

1.  La parroquia puede celebrar el Rito de Aceptación más de una vez durante el año litúrgico cuando los simpatizantes decidan que están listos a través del discernimiento. Sin embargo, cada catecúmeno debe entender que el periodo del Catecumenado es por lo menos un año, sin contar el periodo de inquisición.

2.  La Cuaresma es el tiempo apropiado para una intensa preparación de los elegidos.


POLIZA 413 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Celebración de los Ritos

Los ritos del Orden de Iniciación Cristiana celebrados en el contexto de la asamblea dominical (Excepto aquellos en los que el RICA indica diferente) son los Ritos de Aceptación y Bienvenida, los Escrutinios y los Sacramentos de Iniciación.

Lineamientos para la implementación:

Se recomienda enérgicamente que el Rito de Envío sea celebrado en la parroquia el domingo antes, o el mismo día del Rito de Elección oficiado por el obispo en una liturgia diocesana.


POLIZA 414 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Equipo de Aplicación de la RICA

El párroco es responsable por la formación de un equipo para la implementación de los Ritos de Iniciación Cristiana.

Directrices para la aplicación:

El equipo para los Ritos de Iniciación Cristiana debe representar la cultura y otras diversidades de la parroquia y responder a las necesidades especiales de la catequesis.


POLIZA 415 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Celebración de la iniciación en la Vigilia Pascual

La Vigilia Pascual es el tiempo apropiado para la celebración de los sacramentos de iniciación.  Catecúmenos, incluyendo niños de edad catequética reciben los sacramentos de iniciación en la Vigilia Pascual (Ver RICA, 8 y 17; Estatutos Nacionales para el Catecumenado, 14 y 18)


POLIZA 416 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Iniciación completa de los niños que hayan alcanzado la edad de la razón

Cuando un niño llega a la edad del uso de razón (Siete años o más) es bautizado, los sacramentos de Confirmación y Eucaristía se confieren en la misma celebración (Ver Estatutos Nacionales para el Catecumenado, 18.

El Canon 852.1 declara que lo que está prescrito en los cánones acerca del bautismo de un adulto aplica a todo aquél que ha alcanzado el uso de razón.

El Canon 97.2 declara que al completar siete años se supone que  la persona ha alcanzado el uso de razón.

El Canon 866 especifica que a menos que haya una grave razón para lo contrario, un adulto que es bautizado sea confirmado inmediatamente después del bautismo, y que participe en la celebración de la Eucaristía también recibiendo la comunión.

Por lo tanto, niños de siete años o más que son bautizados, se deben confirmar y recibir la
Eucaristía en la misma celebración litúrgica.  

Además, el Canon 883.2 declara que un sacerdote que bautiza a un niño de siete años o más tiene la facultad de administrar la confirmación por medio del mismo código de ley.  El Canon 885.2 especifica que un sacerdote que tiene ésta facultad la use en favor de aquellos por quienes esa facultad le ha sido otorgada.  Por eso, ni los sacerdotes ni los padres tienen la opción de posponer la confirmación de un niño que ha sido bautizado en la edad de siete años o más.


POLIZA 417 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Participación en el Rito de Elección y llamado a la Conversión Continua

Todas las parroquias con catecúmenos que serán plenamente iniciados y/o candidatos que serán aceptados en plena comunión de la Iglesia Católica deberán participar en el Rito de Elección Diocesano y Llamado a la Conversión Continua.

Directrices para la aplicación:

1.  Todos los catecúmenos y candidatos (edad de siete años para arriba) deberán participar en el Rito de Elección y Llamado a la Conversión precedido por el Rito de Envío en la parroquia.

2.  Niños Católicos, bautizados de infantes y celebrando solamente el sacramento de Eucaristía por primera vez, no son considerados candidatos y no deberán participar en el Rito de Elección y Llamado a la Conversión Continua.

 


POLIZA 418 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Resolución de casos de matrimonio anterior

Se debe hacer todo esfuerzo por asistir a las personas en situar el proceso de anulación o declaración de la libertad para casarse en el contexto del proceso de conversión a la Fe Católica.

Personas que han roto su matrimonio en el pasado pueden ser admitidos como catecúmenos y candidatos, pero deben haber remitido sus peticiones al Tribunal antes de tomar estos pasos.

Estas personas no puede participar en el Rito de la Elección a menos que su estado civil anterior haya sido resuelto por el Tribunal.

Directrices para la aplicación:

.  Casos de personas en necesidad de rectificar su situación matrimonial y esperando a ser iniciados en la Vigilia Pascual deberán ser remitidos al Tribunal al principio del otoño precedente a la Vigilia.

2.  El Tribunal intentará indicar para el Miércoles de Ceniza si el caso está encauzado hacia un término favorable y posiblemente sea finalizado para la Vigilia Pascual.  Esto no es una garantía pues algunos casos presentan dificultades imprevistas.

3.  No se debe guiar o alentar a las personas con falsos razonamientos o esperanzas.


POLIZA 419 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Recepción en plena comunión

De acuerdo con los Estatutos Nacionales para el Catecumenado, es preferible que la recepción en plena comunión sea celebrada en otro tiempo fuera de la Vigilia Pascual. Sin embargo, razones pastorales pueden sugerir el uso de la combinación de ritos en la Vigilia Pascual, tal como se encuentra en el Apéndice 1 del Rito de Iniciación Cristiana para Adultos. Una clara distinción debe hacerse en la celebración entre personas quienes han sido iniciadas, quienes están siendo iniciadas, y aquellas que están siendo aceptadas en plena comunión. (Ver Estatutos Nacionales para el Catecumenado, 33 y 34)

Directrices para la sensibilidad ecuménica en el proceso catecumenal

Promulgado por el obispo Robert Brom, 6/2/97

  1. Solamente si después de una investigación seria, hay alguna duda de si alguien fue bautizado, o si el bautismo fue conferido válidamente, debe administrarse el bautismo condicionalmente.
  1. En su proceso de iniciación los Candidatos, es decir aquellos que ya han sido bautizados, particularmente aquellos que exhiben algún grado de formación Cristiana, no deberán situarse en la misma clasificación de los Catecúmenos, o sea, aquellos que no han sido bautizados.  Sin embargo, por razones pastorales, los candidatos pueden beneficiarse de las mismas sesiones otorgadas a los catecúmenos en el proceso de iniciación.
  1. Los Candidatos son invitados a participar en la Liturgia de la Palabra y pueden decidir quedarse para la oración Eucarística en misa, provisto que no pueden recibir la Comunión hasta que hayan sido plenamente iniciados en la Iglesia Católica Romana.  La decisión de quedarse en la misa completa pertenece a los candidatos.  Sin embargo, por razones pastorales, párrocos y catequistas quizá quieran invitar a los candidatos, junto con los catecúmenos, a participar en la despedida después de la Liturgia de la Palabra para ellos continuar diseminando la palabra.
  1. Los Candidatos no se deben nombrar “convertidos” solamente los catecúmenos, después de su Bautismo, son considerados convertidos a la fe.

 


POLIZA 420 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Preparación de los padres de familia para el bautismo de infantes

Los Párrocos y/o el clero, con la asistencia de un equipo bautismal, deben preparar a los padres para el bautismo de su niño (Ver el Decreto sobre la Iniciación Cristiana, Introducción General, #13).  En añadidura a la entrevista inicial, por lo menos una sesión formal de preparación bautismal debe ser facilitada por la comunidad parroquial.

Lineamientos para la implementación:

1.  El bautismo de un niño ofrece un momento clave en la evangelización de los padres. Se debe poner todo esfuerzo para asegurar que el contacto inicial con la parroquia, el proceso de la entrevista, y la preparación bautismal sean ocasión de bienvenida, invitación y hospitalidad.  Este proceso de preparación puede, inclusive, empezar antes de que nazca el niño.

2.  La entrevista inicial provee un tiempo para discernir el compromiso de por lo menos uno de los padres, o la persona que legalmente toma el lugar de los padres y que formará al niño en la fe (Código de Derecho Canónico, canon 868). Esta oportunidad también se aprovecha para guiar a los padres en la selección de unos padrinos adecuados.

3.  El proceso de preparación pre-bautismal debe ayudarlos para asumir su función de padres y principales catequistas de su niño (canon 851, §2).  Esta ocasión debería verse como una oportunidad para la evangelización, ayudando a los padres a crecer en la vida espiritual desde su nivel actual de compromiso en la fe.

4.  El equipo bautismal debe conformarse de catequistas y otros laicos capacitados.


POLIZA 421 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Catequesis bautismal

En preparación para el bautismo, se espera que los padres participen en el proceso parroquial de catequesis bautismal antes de que su infante sea bautizado (canon 851, §2). Un infante en peligro de muerte se bautiza sin demora (canon 867, §2).

Lineamientos para la implementación:

1.  La catequesis bautismal se debe basar en el Rito mismo y en dar asistencia a los padres para que comprendan el significado del sacramento y las obligaciones que conlleva (Rito del Bautismo, Introducción #5.1).

2.  No se  requiere que padres que han participado recientemente en catequesis bautismal (entre 2-3 años) participen otra vez, pero se les podría animar a que asistan como una oportunidad para profundizar en la comprensión del sacramento.


POLIZA 422 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Retraso del bautismo

Siguiendo la tradición de muchos años, los niños son bautizados en la fe de la Iglesia y no deben ser privados del sacramento del Bautismo (Rito del Bautismo , Introducción, # 2).

a.) Infantes son considerados aquellos que no han alcanzado la edad del uso de razón, o siete años de edad y aquellos que no son responsables por ellos mismos (canon 852).

b.) El Bautismo de infantes debe celebrarse en unas semanas después del nacimiento (canon 867, §1).

c.) Aunque no se acostumbra rehusar el bautismo, el sacramento se debe retrazar en caso de que no haya una fundada esperanza de que el niño crecerá en la religión Católica. Los padres deberán ser notificados de la razón por el retrazo (canon 868, §1, 2º.).

d.) En el caso de padres solteros o padres en matrimonios irregulares, el bautismo no deberá retrasarse si hay una fundada esperanza de que el niño crecerá en la religión Católica.

 e.) En casos donde la adopción esté pendiente, el bautismo debe retrasarse hasta que la adopción se finalice.

 


POLIZA 423 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Requisitos para los padrinos

Los padrinos, junto con los padres, presentan al infante a la Iglesia para el bautismo.  Se acostumbra la selección de dos padrinos, pero solo uno, masculino o femenino, se requiere para el bautismo.  Si se escogen dos padrinos, uno debe ser masculino y otro femenino (canon 873).

a.) La persona que va a ser padrino tiene que estar plenamente iniciado en la religión Católica (haber recibido Bautismo, Confirmación, y Eucaristía) y deberá haber cumplido su décimo sexto cumpleaños a menos que el párroco haga una excepción por una causa justa (canon 874, §1,2º y 3º).

c.) Los papás no pueden ser padrinos del infante (canon 874, §1, 5º).

d.) Se debe alentar a los padrinos a que participen en el proceso de preparación bautismal de la parroquia.

Un Cristiano, bautizado en otra tradición de fe, no puede colaborar como padrino, pero puede colaborar como testigo junto con el padrino Católico y deberá registrarse de acuerdo a esa posición (canon 874, §2).

Lineamientos para la implementación:

1.Los padres asuman la responsabilidad de elegir un padrino o padrinos que servirá como un buen ejemplo para vivir el camino de la vida católica.Como muestra de la continuidad entre el bautismo y la confirmación, un padrino más tarde puede servir como el patrocinador del niño cuando él o ella se confirma (canon 893, 2). Un testigo cristiano no puede servir como un patrocinador para su confirmación.

2. Donde hay una práctica cultural de los padrinos múltiples, los pastores pueden permitir que la familia la participación de un número de personas en la celebración.Sin embargo, sólo uno de los padrinos se registra (canon 873).


POLIZA 424 (se encuentra también en el Manual Diocesano)

Responsabilidad de los padres de asegurar la educación religiosa de sus hijos

Después del bautismo, es la responsabilidad de los padres de familia formar al niño en la fe y asegurarle una educación religiosa formal.  Es la responsabilidad de la parroquia
proveer apoyo y asistencia a los padres de familia en la formación del niño en su fe (Rito
del Bautismo, Introducción, #5.5).

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